CIRUGIA PLASTICA TENDON
Codos, hombros, pies, tobillos, rodillas, caderas, muñecas y dedos, son susceptibles a inflamaciones o lesiones por exceso de esfuerzo o malas posiciones, que pudieran hacer necesaria una Cirugía Plástica de Tendón en alguna de estas áreas del cuerpo.
Una de las Cirugías Plásticas de Tendón más frecuentes es aquella que se realiza por lesión de los tendones flexores de la mano. Esta es una cirugía exigente y debe considerarse como una verdadera emergencia médica, pues mientras más pronto se haga el abordaje del tendón afectado, mayores serán las posibilidades de recuperación del paciente. Contrario a ello, un fracaso de la Cirugía Plástica de Tendón pondrá al paciente en una situación de incapacidad prolongada y en la necesidad de someterse a múltiples reintervenciones.
El objetivo de una Cirugía Plástica de Tendón es reemplazar el ligamento roto. Existen dos opciones a utilizar para esta cirugía. Se puede utilizar un autoinjerto (tejido del propio cuerpo del paciente), ó en su defecto utilizar un aloinjerto (tejido de un cadáver). Cada tipo de injerto tiene sus ventajas y desventajas y existen muchas personas que han pasado por una Cirugía Plástica de Tendón con mucho éxito.
La Cirugía Plástica de Tendón no está exenta de riesgos o complicaciones como son sangrado, infección o daño de los nervios adyacentes. Gracias a los adelantos de la ciencia, aplicados a la Cirugía Plástica de Tendón, lo que antes podía acabar con la carrera de un atleta, ahora puede ser tratado con este procedimiento y con rehabilitación, lo cual ha salvado la carrera de muchos deportistas.
Después de una Cirugía Plástica de Tendón, es muy probable que el especialista recomiende el uso de algún dispositivo ortopédico o vendaje y en la mayoría de los casos, la fisioterapia en manos profesionales puede complementar el trabajo del cirujano.

