BOTOX CIRUGIA PLASTICA
Las líneas de expresión de la frente, el entrecejo y las patas de gallo son las áreas comúnmente tratadas con Botox, una alternativa a la Cirugía Plástica en estas zonas. Cuando a muchas mujeres se les da a escoger entre utilizar el Botox y someterse a Cirugía Plástica, se inclinan por el primero debido a cierto temor por los quirófanos.
Muchas veces se escucha mencionar el Botox en relación a la Cirugía Plástica, pero en realidad el Botox no es una Cirugía Plástica. El botox es una proteína derivada de la toxina del botulismo, la cual se inyecta debajo de la piel para relajar o paralizar los músculos faciales.
La mayoría de quienes eligen el Botox y no la Cirugía Plástica, aducen varias razones como, la económica. En realidad el Botox es mas barato que una Cirugía Plástica y los resultados son inmediatos. Además es más cómodo para los pacientes. El tiempo de recuperación de un tratamiento con Botox es en comparación con la Cirugía Plástica muchísimo menor, sin contar con el hecho de que la hinchazón y congestión de la zona, demoran muchísimo menos.
Una segunda razón es que el Botox es más cómodo que una Cirugía Plástica, y toma tan poco tiempo administrarlo que un paciente puede volver a su casa media hora después de haber ingresado al tratamiento. Solo un cirujano plástico calificado debe suministrar el Botox.
En conclusión, el Botox es una opción más atractiva que la Cirugía Plástica. Es rápido, es menos costoso e indoloro. Por ello cada vez más personas se deciden por utilizar el Botox antes que la Cirugía Plástica. Los resultados duran aproximadamente de cuatro a seis meses y a partir de ese momento los músculos recuperarán su función normal. En muchos casos el Botox hasta da resultados que la Cirugía Plástica no puede lograr.

